Diamantes

 El Diamante  

Su impetuosa y salvaje belleza generada por un conjunto de extrañas propiedades, no poseídas por ninguna otra gema le confiere el cetro de las piedras preciosas.

 

Grandes acontecimientos históricos, en los que el diamante a formado parte, han creado a su alrededor una atmósfera de magia impregnada de pasiones, de codicia, de asesinatos, de deseos de poder, de eternidad y de amor. Cristaliza en el sistema cúbico, presentándose en formas de octaedros, dodecaedros, maclas de dos octaedros, etc.

 

El diamante es carbono puro cristalizado. Un cristal de diamante tiene una red cúbica, con cada átomo de carbono rodeado de otros cuatro, situados en los vértices de un tetraedro regular o en los vértices alternos de un cubo.

 

Cada par de átomos está unido por un par de electrones en un enlace fuerte y se encuentra asociado a sus cuatro vecinos. Con este tipo de estructura, el espacio interatómico en algunas direcciones es sumamente reducido. Es este ordenamiento atómico el que le confiere al diamante sus remarcables propiedades físicas. Siendo el grafito un mineral constituido de carbono puro, contrasta con el diamante en todas sus propiedades; dichas diferencias se deben a un diverso ordenamiento de los átomos que deja, en algunas direcciones, grandes espacios interatómicos. Cada átomo de carbono se halla rodeado por otros tres; todos se encuentran en el mismo plano, formando grupos hexagonales de seis átomos. Tres de los cuatros electrones de cada átomo de carbono están compartidos y el cuarto mantiene los planos unidos.

 

El diamante tiene mucha afinidad por la grasa y el jabón, reduciendo la belleza de la gema. Es muy resistente a los agentes químicos y es infusible. Los diamantes son óptimos conductores de calor. El diamante con ligeros tonos azules uno de los menos corrientes es semi conductor de electricidad. Además del diamante gema, existe el diamante imperfecto o bort de grandes aplicaciones en la ciencia, como la cuchilla de diamante creada por el gran investigador venezolano Fernández Morán del I.V.I.C.; y también en la industria donde se usa para hacer perforaciones, para cortar otros diamantes u otras gemas; y como abrasivo, etc.

 

Las propiedades físicas y ópticas del diamante son muy extrañas y remarcables (consecuencia de su ordenamiento atómico).

 

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